El conjunto astado sigue sin conocer la victoria en su feudo y aún no logra controlar el partido en momentos clave. Más temprano, la gerencia aragüeña decidió despedir al entrenador Guillermo Narvarte y darle la responsabilidad al criollo Manuel Silvera.
Los insulares tuvieron el aguante necesario para venir de atrás, ya que estuvieron por debajo en el marcador durante gran parte del juego, demostrando mayor concentración y capitalizando los errores de los locales en el último cuarto.
El pívot Édgar Arteaga, viniendo del banco, culminó con 17 puntos y 5 rebotes. César Silva, también viniendo desde la banca, contribuyó para los isleños con 16 unidades.